lunes, 21 de septiembre de 2009

Tragando agua salada

Este verano Leyre ha vuelto a visitar la playa, que aunque a sus padres no les gusta mucho, reconocemos que ella se lo pasa genial.
El año pasado disfruto con la arena, la tocaba, jugaba con el cubo, se la comía... este año ha descubierto el mar. Nada más llegar se quito los zapatos y decía "aba, aba", se echó a correr hacía el agua y pensamos que con el primer trago de agua salada reaccionaría y ya no se lanzaría tan a lo loco, pues nos equivocamos, se ponía boca arriba, boca abajo y tragaba tragaba. Lo único que hacía al salir del mar era pedirnos agua de la botella que se veía de un trago... no me extraña...

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